Dictadura

Cómo librarse del tirano que no te deja reiniciar

Cuando tenía diez años tuve el primer encuentro humano con un tirano. Se llamaba Bernardo, fue mucho antes de estudiar historia y encontrarme con otros tantos.

Todo bien y en orden.

Mi cabeza sigue funcionando, no me he quedado tarado, fue un milagro después de los golpes en la cabeza que me dio aquel acomplejado.

Aquel año creo que salimos media docena de veces al patio, entre host… y host…, algún caramelito. Media docena en un año.

Quédate con el dato.

UN AÑO, MEDIA DOCENA.

Entre tanto, hos… hos… que viene.

Todo bien.

En orden.

Mis patillas sufrieron, mi cabeza también y me hice más fuerte.

Un día, años después en una panadería, Bernardo y yo en la cola esperando turno. Bernardo y yo solos.

Yo había crecido, él no, él estaba más pequeño, como el miedo cuando lo descubres.

Bien.

Una cosa te digo, Bernardo me miró y nos reconocimos, él tenía que mirar para arriba, no digo más.

Aprendí algo sobre los tiranos. Son pequeños muy pequeños, se creen grandes porque siempre abusan, pero son pequeños, mediocres, acomplejados y se valen de dos cosas:

Todos de dos cosas:

no una.

Dos.

Siempre tienen algún complice. En aquella época la sociedad que los protegía y los cobardes, los cobardes eran los otros profesores que veían lo que pasaba y no decían nada. Me hubiera encantado ser profesor en aquella época y pillar a un elemento de estos.

1.Un complice.
2.la cobardía.

Eso pasó con Hitler cuando Europa miró para otro lado y cuando se lo quiso quitar de encima tuvimos que llamar a nuestros amigos los Jankys, se nos quedó cara de cobardes y de complices.

Cuando te cruces con uno de estos, mira, no le tengas miedo, son pequeños y cobardes.

Si en tu empresa tienes ordenadores y servidores que surfean por internet sin antivirus, actúa rápido, son como Bernardo, hay que quitárselos de enmedio. Ponle un antivirus corporate al parque informático de tu emprsa. El virus se hace grande por dos cosas.

  1. El complice ( un correo, un clic mal dado en internet )
  2. El miedo ( por dejarle actuar sin cortarle las alas a tiempo )

Siempre lo mismo, el miedo nos hace pensar que estos indeseables son más grandes de lo que son.

Seguridad informática a prueba de tiranos.

PD: Actúa, si ves alguno llámanos o ponte en contacto con nosotros, no hay tirano que se nos resista. Arriba en el enlace más detalles.

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